Prevención de suicidios

Puedes ayudar a prevenir un suicidio.

Las personas que tienen ideas suicidas dicen o hacen cosas que denotan sus intenciones. Estas señales de advertencia ofrecen una buena oportunidad para iniciar una conversación, aún cuando ello sea difícil. Tal vez no estemos seguros de cómo podemos ayudar, o no estemos seguros de si la persona está realmente atravesando un problema grave, pero preguntarles lo que sienten o lo que pretenden hacer es un paso importante. Hablar específicamente del suicidio no hace que ello suceda ni siembra la idea. Comunicar nuestras inquietudes y ofrecer buscar ayuda en forma conjunta podría salvar una vida. Si usted está preocupado por alguien, no dude en tomar acción de inmediato!

He aquí cómo puede ayudar:

  1. Aprenda las señales de advertencia de un suicidio.

    Las personas que piensan en poner fin a su vida suelen dar señales de sus intenciones. Familiarícese con las señales de advertencia, y no solamente tómelas en serio, sino también no espere para tomar acción.

  2. Ofrezca ayuda e involúcrese.

    Alejarse de los amigos y familiares, no devolver llamadas telefónicas, no participar en actividades que la persona solía disfrutar pueden ser señales de advertencia de sentirse preocupado. Continúe ofreciendo ayuda, sea persistente y no se rinda.  Sus esfuerzos les demuestran a las personas que usted se preocupa por ellas.

  3. Inicie la conversación.

    Hágale saber a la persona que le preocupa por ella. Podría decirle:

    “Estoy preocupado por ti”.

    “Me parece que algo que te está preocupando”.

    “Últimamente has cambiado. ¿Cómo puedo ayudarte?”

  4. Sea directo y haga preguntas; incluso algunas que no se atrevería a hacer, como :

    “¿Estás deprimido?”

    “¿Piensas que no tienes salida?”

    “¿Estás pensando en quitarte la vida?”

  5. Si piensa que la persona tiene ideas suicidas:

    Quédese con ella, escúchela y tómela en serio.  Ayúdela a obtener asistencia. Dígale que llame a la línea directa de ayuda, al (951) 686-4357 para hablar con alguien sobre cómo se siente. Si no cree que la persona pueda hacer esto por su cuenta, ofrézcale hacer usted la llamada.

Recuerde, incluso como alguien que ayuda, usted no está solo en esto. Usted no tiene que ofrecer apoyo sin ayuda de terceros; considérese el enlace para que la persona que tiene el problema obtenga la ayuda que necesita. Pida ayuda a otros amigos, familiares, un miembro religioso, rabino u otro líder espiritual. Si está preocupado por la seguridad de un joven, ínstelo a hablar con un adulto en quien confíe y hágale saber que no está solo. Sugiérale que hable confidencialmente con un consejero en la línea directa de ayuda, llame al (951) 686-4357. Nuevamente, si la persona que tiene el problema, no importa su edad, está asustada o no quiera llamar, ofrézcale hacerlo juntos. Podría salvarle la vida!